viernes, 28 de junio de 2013

Judo

CÓDIGO MORAL DEL JUDO O VALORES
HUMANOS DE AYER Y HOY
LA CORTESÍA
Es la Máxima sobre educación que nos indica el respeto, la tolerancia y las buenas formas hacia lo prójimo y lo ajeno sin distinción de raza, credo, posición social o política, haciendo válido aquello que dice: ‘lo cortés no quita lo valiente’. La Cortesía es la principal muestra de cultura.
EL RESPETO
La educación comienza con el Respeto. Para respetar a los demás hemos de resistir nuestras pasiones y deseos; nos hemos de controlar siendo Modestos y obedeciendo a nuestros padres y maestros.
Sin Modestia no es posible el Respeto, sin respeto no puede nacer la confianza, sin confianza no puede ser dada ni recibida ninguna enseñanza.
Los deportes, como el Judo, son ante todo ESCUELAS DE VIDA.
La finalidad del Judo es, ante todo, la Educación y el formar personas a través del Respeto entre el maestro y el alumno, en el Dojo y en la calle, con los compañeros de entreno y con los demás.
Esta enseñanza debe comenzar en casa con el Respeto a los padres y demás personas, animales o cosas próximas o ajenas.
Educar es saber decir en el momento adecuado: ‘eso no se hace, eso no se dice, eso no se toca…’ y razonarlo siempre que sea posible.
Respetar es no querer para los y lo demás aquello que no deseamos para nosotros y lo nuestro.
Este gran Maestro quiso enseñarnos con el Judo, a servirnos de todas nuestras energías, tanto físicas como mentales del modo más racional y eficaz, siempre a favor del bien, del progreso y de la prosperidad mutua.
Para ello sacó de cada una de estas escuelas las mejores técnicas, transformando algunas de las más peligrosas y limitando otras de luxación o estrangulación para ser practicadas  como deporte y creando otras nuevas.
Todo lo anteriormente expuesto sobre el judo y su código moral o valores humanos, eso que es tan serio y necesario como base en la educación, no está reñido ni es incompatible con la risa, la alegría y el pasárselo bien, sino al contrario: es bueno, es necesario y complementario.
Una máxima de Jigoro Kano dice. La dualidad es la condición de la vida. Sin opuestos ni contrastes, la vida no es la vida.
El Tao dice que lo blando es la consecuencia de lo duro, el polo positivo necesita del negativo para que surja la chispa, lo femenino de lo masculino, el día tiene la noche, la luna al sol, sin cansancio no hay descanso, etc. Lo uno necesita de lo opuesto para realizarse.
En el judo Uke y Tori son opuestos y complementarios, sin ataque no hay defensa.
El adversario es un compañero necesario para el progreso; la vida de la humanidad está fundada sobre esta base. (Jigoro Kano)
Cuando hay armonía entre opuestos nace el Tao.
LA MODESTIA
La modestia es la expresión exterior de la educación. La persona que es verdaderamente modesta no se arrodilla por miedo sino por respeto. No dice que es modesto, sólo se comporta como tal.
Es el saber apreciar, respetar y estimar el valor de los demás, conocidos o no y tomarlos como referencia.
Al deportista con valores se le conoce por su actitud,  comportamiento, caballerosidad y respeto,  pues las medallas y trofeos no suelen llevarse colgados.
La admiración, la gratitud y la confianza crean la verdadera humanidad y el respeto, sin el cual la relación humana no es posible.
EL HONOR
El término honor expresa el valor de ser fiel a la palabra dada.
El verdadero honor está ligado a la forma de ser, a la fidelidad, a cumplir la promesa hecha a los amigos, padres y maestros, a un ideal o a la verdad.
Toda persona ha de tener su honor, se ha de respetar a sí misma, pero a la vez se ha de saber controlar y soportar lo insoportable.
El cumplir lo pactado y la puntualidad es una cuestión de honor y una exigencia ética.
EL CORAJE
Es el espíritu de audacia y endurecimiento. Significa hacer lo que es justo. Sabiendo lo que es justo, no hacerlo, es una ausencia de coraje.
Correr aventuras sin más, exponerse sin razones justas no es valor. Coraje es saber las cosas que una persona debe creer y las que no. Valor, intrepidez y coraje son las expresiones de la nobleza del alma.
La persona valiente conserva siempre su serenidad y lucidez. Nada perturba su calma. En catástrofes, peligros o sufrimientos sabe dominarse. La persona de honor y de valor quiere como enemigo en la guerra a aquellos que son dignos de ser amigos en tiempos de paz.
de la niebla en primavera o violenta como una explosión, silenciosa como una laguna o turbulenta como una rápida cascada.
El entrenamiento proporciona un medio de ejercicio físico y mental, a la vez que su entrenamiento cultiva la postura vertical descansada y la estabilidad, lo que constituye un factor importante para la salud mental y corporal, para el sentido del equilibrio, la confianza y seguridad en sí mismo, el valor y el reconocimiento del ego, estimulando de este modo la elevación del hombre para alcanzar el dominio sobre su propio cuerpo, su mente y sus emociones (el objetivo final del judoka).
Gunji Koizumi  7º Dan del Kodokan.

JIGORO KANO, después de estudiar en varias escuelas  o estilos de Jiu–Jitsu, fundó en 1882 su propia Escuela, a la que dio el nombre de KODOKAN, para enseñar el JUDO o arte de la no resistencia y la flexibilidad, transformando así el arte de lucha y defensa personal de los antiguos SAMURAIS, en uno de los deportes mas completos, contemplando en su programa de enseñanza la educación integral del individuo, en el ámbito físico, técnico y mental, con el objeto 
de formar personas útiles a sí mismas y a la sociedad, mediante un código moral de conducta, sin por ello dejar de ser un método de defensa personal completo y eficaz sin fantasías. Por lo que para mí el Judo no es sólo un deporte, es ante todo un juego, una fuente de vida, una alegría, una forma de educación, un enriquecimiento y una forma de conducta.
El Judo, en su aprendizaje y durante su entreno o práctica, nos está planteando continuamente situaciones o problemas nada fáciles de resolver, y éstos para los judokas, son oportunidades para poner de manifiesto sus cualidades tanto físicas como mentales con el fin de superarlos, formándonos así en la superación y en la perseverancia, cosa que nos ayudará en nuestra vida cotidiana, ya que muchas situaciones en las que nos encontramos durante el entreno o la competición pueden semejarse a situaciones de la vida en general.
 LA SINCERIDAD
Es expresarse sin disfrazar lo que realmente se piensa. La sinceridad es el fin y el comienzo de todas las cosas, sin ella nada puede existir.
La sinceridad es la combinación entre palabra y perfección; tiene que ser igual a verdad y realidad.
La sinceridad es la expresión de amor a la verdad y el respeto hacia los otros.
La honestidad es la expresión de rectitud, de justicia y de sinceridad hacia la sociedad.
Sin sinceridad no hay confianza, sin confianza no nace la amistad, sin amistad no puede nacer otro sentimiento.
EL AUTOCONTROL
La calma, el comportamiento, la igualdad entre el corazón y el espíritu no se han de ver oscurecidas ni dominadas por ninguna pasión.
En un samurai, la risa establece el equilibrio roto en el interior, es el contrapeso al dolor y a la cólera.
LA AMISTAD
La amistad es quizás el sentimiento más puro del ser humano. Es la expresión del verdadero amor. Se basa en la comprensión, la estima y la confianza mutua. Es un intercambio noble entre iguales.
Es inútil adquirir las técnicas del Judo y destacar en las competiciones, si la estructura interior del judoka está incompleta, si no tiene a nadie a su lado.
El respeto riguroso de los valores humanos nos facilitará el progreso en el Judo y en la vida.


Un saludo deportistas




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